Mari La Carajita portada en Varieties Magazine

Cantantes Música Portada Videos

Mari La Carajita convierte la memoria en música con ‘Ya se fue Nana?’

Diez canciones, una historia familiar y una pregunta aparentemente cotidiana se convierten en el punto de partida de “Ya se fue Nana?”, el primer álbum de estudio de Mari La Carajita. La cantautora venezolana transforma recuerdos de infancia, códigos familiares y raíces latinoamericanas en una obra que habla de identidad, afectos y pertenencia desde una perspectiva profundamente personal.

Mari La Carajita cover Varieties Magazine
Mari La Carajita cover Varieties Magazine

Una pregunta que guarda toda una historia

Hay títulos que simplemente nombran un disco y hay otros que contienen una vida entera. “Ya se fue Nana?” pertenece a la segunda categoría. La pregunta que Mari La Carajita escuchó y pronunció tantas veces durante su infancia termina convertida en el nombre de su primer álbum de estudio, una colección de diez canciones en la que la artista venezolana revisita los códigos familiares que ayudaron a construir su identidad.

Publicado de la mano de AP Global Music, el álbum llega a todas las plataformas digitales como una declaración artística que va más allá de la presentación formal de una nueva cantante. Mari, cuyo nombre es María Virginia Centeno Castillo, utiliza la música para regresar a determinados momentos de su crianza y convertirlos en materia creativa.

La historia detrás del título es especialmente reveladora. Nana fue la tía que, junto a la abuela de Mari, participó activamente en su crianza y en la de su madre. Aquella presencia formaba parte de la rutina familiar: estaba en casa al mediodía, preparaba el almuerzo y ocupaba un lugar tan natural dentro de la vida cotidiana que su ausencia inmediatamente llamaba la atención.

“Al mediodía siempre estaba en mi casa cuando yo llegaba del colegio, nos hacía el almuerzo y, si algún día llegaba tarde y no la veía en la cocina, preguntaba: ‘¿Ya se fue Nana?’”, recuerda la artista. Una frase sencilla, doméstica y aparentemente insignificante terminó encontrando años después su lugar en la portada conceptual de una nueva etapa profesional.

La familia como código cultural

La propuesta de Mari parte de una idea que puede resultar familiar para millones de latinoamericanos: la familia no siempre se define exclusivamente por los vínculos de sangre. En muchas casas, las tías, abuelas, vecinos y personas cercanas terminan desempeñando papeles fundamentales en la formación emocional de una persona.

Para la cantante, Nana representa precisamente esa figura de la tía latinoamericana que puede ser alcahueta, preguntona, chismosa, amorosa o una combinación de todas esas posibilidades. Es una figura reconocible porque pertenece a un imaginario colectivo que atraviesa generaciones y países.

“El principal enfoque es explorar la identidad latina desde la infancia a la madurez”, explica Mari. Desde esa perspectiva, “Ya se fue Nana?” funciona como un álbum de crecimiento. No se trata solamente de recordar la infancia, sino de observar desde el presente cómo aquellas experiencias continúan influyendo en la persona que la artista se ha convertido.

Ese recorrido permite que las canciones funcionen como pequeñas cápsulas de memoria. Los recuerdos familiares dejan de ser únicamente patrimonio privado y adquieren una dimensión cultural. Lo que ocurrió en una casa venezolana puede encontrar un eco inmediato en otra casa de Caracas, Miami, Madrid, Bogotá, Ciudad de México o cualquier otro lugar donde una familia latina haya construido sus propios códigos afectivos.

Del recuerdo a una identidad sonora

Musicalmente, Mari La Carajita construye su propuesta desde la combinación de diferentes sonidos vinculados al pop latino, sin renunciar a las referencias que forman parte de su identidad venezolana. Esa mezcla responde a una generación de artistas que entiende las raíces no como una estructura rígida, sino como un territorio desde el cual experimentar.

El álbum reúne diez canciones concebidas alrededor de distintas etapas, experiencias y emociones. La infancia aparece como punto de partida, pero la mirada no permanece allí. El proyecto avanza hacia la madurez y hacia las preguntas que surgen cuando una persona abandona el hogar, cambia de ciudad, construye su propia vida y descubre que determinados gestos familiares continúan acompañándola.

Antes de la llegada del álbum completo, Mari presentó “Pida la bendición”, junto a Manira, y “Algo falta”, dos canciones que sirvieron para introducir parte del universo conceptual de la producción. Con ellas comenzó a dibujarse una narrativa en la que tradición y contemporaneidad conviven sin necesidad de competir.

Ahora, con el lanzamiento del disco, esa historia encuentra una dimensión más amplia. Las canciones pueden escucharse individualmente, pero juntas permiten comprender mejor el mapa emocional que propone la artista: una exploración de lo que significa crecer siendo latinoamericano y descubrir que muchas de las costumbres aprendidas durante la infancia permanecen incluso cuando la vida cambia por completo.

“Cualquier cosa me llamas”: decir te quiero sin decirlo

Entre las nuevas piezas del álbum destaca “Cualquier cosa me llamas”, elegida como focus track y presentada como una salsa que conecta directamente con uno de los elementos centrales del proyecto: la familia como lenguaje emocional.

La canción parte de una expresión cotidiana. “Cualquier cosa me llamas” puede parecer una frase rutinaria, incluso automática, pero en determinadas familias funciona como una forma indirecta de decir “te quiero”, “cuídate”, “estoy aquí” o “puedes contar conmigo”. Mari convierte esa frase en el corazón de una canción que reivindica precisamente esos pequeños gestos que muchas veces pasan inadvertidos.

“Quienes crecimos en Latinoamérica entendemos la calidez de la familia, incluso si no es de sangre. En mi caso, haberme ido de mi casa no impidió que mis padres me sigan diciendo ‘cualquier cosa me llamas’”, explica la cantautora venezolana.

La elección de una salsa para desarrollar esta historia tampoco resulta casual dentro del universo del álbum. El género permite que una experiencia íntima adquiera movimiento, ritmo y una dimensión colectiva. Lo que empieza como una frase familiar puede terminar convertido en una canción capaz de provocar reconocimiento en quienes han escuchado palabras similares de sus propios padres.

Ese mecanismo parece ser una de las claves de “Ya se fue Nana?”: Mari no intenta explicar la identidad latinoamericana desde una perspectiva teórica. La cuenta desde la cocina, desde la casa, desde el colegio, desde una llamada telefónica y desde aquellas frases que se repiten durante años hasta convertirse en parte de nuestra memoria.

De Cumaná a una nueva generación

La historia de Mari La Carajita no comenzó con este álbum. Su recorrido artístico ya había encontrado importantes escenarios y plataformas antes de la llegada de “Ya se fue Nana?”. Desde Cumaná, Venezuela, María Virginia Centeno Castillo fue construyendo una identidad que combina interpretación, producción y una relación cada vez más cercana con los grandes espacios de exposición.

Uno de sus momentos de mayor visibilidad llegó en 2023, cuando interpretó el Himno Nacional de Venezuela ante unos 35.000 espectadores durante el Festival del Jonrón Pepsi en Caracas. La actuación televisada situó su voz frente a una audiencia masiva y contribuyó a consolidar su imagen como una de las nuevas figuras de la música venezolana.

En 2024 llegó otra ventana importante con su nominación al Premio Lo Nuestro, experiencia que la llevó a la alfombra magenta de Univision y a presentar una actuación de “A.K.A.” que alcanzó repercusión en distintos puntos de América Latina. Aquella etapa confirmó que su propuesta podía moverse con naturalidad entre diferentes escenarios y formatos.

Su trayectoria también incluye actuaciones junto a figuras y proyectos de relevancia internacional. Desde la apertura para Los Amigos Invisibles en Miami hasta una segunda presentación del Himno Nacional en LoanDepot Park, Mari ha ido ampliando progresivamente el espacio desde el que presenta su música.

Antes del álbum llegó además “GINIA”, su EP debut, una producción que permitió conocer otra dimensión de la artista y que ayudó a preparar el terreno para el siguiente capítulo. Ahora, con diez canciones y una historia mucho más personal, la cantante amplía ese universo y profundiza en una identidad que combina tradición venezolana, cultura latina y sonidos contemporáneos.

Una nueva etapa para Mari La Carajita

“Ya se fue Nana?” representa, en definitiva, algo más que el estreno de un primer disco. Es la oportunidad de Mari La Carajita para establecer con mayor claridad quién es como artista y desde qué lugar quiere contar sus historias.

El álbum parte de una experiencia profundamente venezolana, pero su intención no termina en Venezuela. La figura de Nana, la abuela, los padres, la casa familiar y las frases que sobreviven a la distancia forman parte de un lenguaje emocional reconocible para buena parte de Latinoamérica. En ese sentido, la experiencia personal se convierte en una puerta de entrada hacia una conversación mucho más amplia sobre identidad y pertenencia.

La madurez artística también aparece en la forma en que Mari aborda sus raíces. No las presenta como una pieza de museo ni como un elemento que deba permanecer intacto. Las incorpora a una propuesta contemporánea en la que diferentes sonidos conviven con referencias familiares y culturales.

El resultado es un álbum que encuentra su fuerza precisamente en esa combinación. La memoria no aparece como nostalgia vacía, sino como material creativo. La familia no es solamente un tema, sino un lenguaje. Y las raíces no funcionan como una frontera, sino como el punto desde el cual Mari La Carajita continúa avanzando.

Con “Ya se fue Nana?”, la artista abre una etapa en la que cada canción puede funcionar como un recuerdo compartido. Porque quizá ahí reside la mayor virtud de una historia personal cuando consigue convertirse en música: deja de pertenecer únicamente a quien la vivió.

Y aquella pregunta que alguna vez significó simplemente saber si Nana seguía en casa adquiere ahora otro significado. Se transforma en título, memoria y punto de partida para una artista que ha decidido mirar hacia atrás para entender mejor hacia dónde quiere ir.

“Ya se fue Nana?” de Mari La Carajita ya está disponible en todas las plataformas digitales.

FACEBOOK: Mari La Carajita
X: @marilacarajita
INSTAGRAM: @marilacarajita
marilacarajita.com
FOTOS: Saúl Fajardo
INSTAGRAM: @tiosaul
MANAGEMENT: EMM/AP Global Entertetainment
INSTAGRAM: @apglobalmusic
AGENCIA: NVMPR
INSTAGRAM: @nvmarketingandpr
DISEÑO COVER: León Fernández™
INSTAGRAM: @leonfernandezoficial
COORDINACIÓN: José Ferrer / GRUPO LEFERAS™
INSTAGRAM: @grupoleferas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *